
De acuerdo a lo que dio a conocer el Centro para el Estudio y Defensa de las Aves Silvestres (Ceydas), el desmonte era realizado por dos máquinas en un predio privado y sin la correspondiente autorización, por lo cual, tras la denuncia de vecinos, tomaron intervención la Dirección de Ambiente local y la Policía, “quienes lograron detener el accionar de los infractores”, señalaron.
Ceydas indicó que de acuerdo a los testigos en el momento “se llegó a desmontar aproximadamente una hectárea de bosque nativo y entre los numerosos árboles autóctonos derribados, se cuentan cinacinas, guayabos colorados, ibirá pitá y coronillos”. Agregaron que, según fuentes locales, “la firma que solicitó el desmonte y cometió este atropello ambiental” sería de una firma agropecuaria con sede en Paraná.
Desde la ONG se recordó que los bosques nativos están protegidos por la Ley Nacional Nº 26.331, la cual permite desmontes solo en determinadas zonas de la provincia, previa presentación de un Plan de Manejo y que el mismo sea evaluado y autorizado por la autoridad de aplicación de la provincia.















