Los representantes de la central obrera calificaron como un éxito la segunda medida de fuerza general contra el gobierno de Javier Milei. «Es un paro político, estamos discutiendo el rumbo del país», lanzó Héctor Daer.
«Fue un éxito la medida. Es el llamado de atención a las autoridades para encontrar un rumbo que rectifique el daño social que genera las medidas que están tomando», afirmó Héctor Daer, co-secretario general de la CGT, en la conferencia de prensa brindada en la sede de la central sindical. Para el dirigente sindical hubo una adhesión masiva al segundo paro general contra las políticas de Javier Milei.

«El Gobierno tiene que tomar nota. Debe tomar nota de lo que significa para reconfigurar su política de ajuste que nos está llevando a extremos. Lejos de ser sustentable, nos está llevando a extremos a muchos sectores de la ciudadanía. Difícilmente se podrá recuperar si estas políticas», explicó Daer. «Nosotros tomamos nota del acompañamiento», agregó.
Para el dirigente camionero la medida fue contundente y significa un mensaje para el gobierno de Javier Milei. «Lo juzgó la gente hoy. El rechazo (al ajuste) va creciendo, las movilizaciones van creciendo. La gente ya no es tonta. Mucha gente que se moviliza y que paro, lo votó», advirtió Pablo Moyano. Luego aseguró que, si continúan las actuales políticas económicas, la CGT va a seguir el plan de lucha.

“Es un paro contundente, solo andan algunas líneas de colectivos que están vacíos. Más del 95% de los trabajadores han acatado la medida. Todas estas respuestas que salen del Gobierno quieren decir que les dolió el paro. Si hubiera sido tan fracaso como dice Patricia Bullrich, no tendrían necesidad de responder”, sostuvo.
“Yo no lo juzgo, lo juzga la gente. El rechazo va creciendo, la conflictividad social va a ir creciendo y hoy fue una clara muestra del hastío que tiene la gente”, agregó.
En la conferencia de prensa entro otros dirigentes presentes, tomó la palabra el titular de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero, quien aseguró que el 90% de los docentes del país se adhirieron a la medida. Argumentó, además, que la respuesta se debió a que existen educadores con salario de indigencia en algunas provincias. La educación está atravesando por una situación que nunca vivimos. Hay provincias que están con un salario mínimo de 250 mil pesos, salarios de indigencia, y otros miles por debajo de la línea de la pobreza.

La Central Obrera realizó así el primer balance de la segunda huelga general contra el gobierno de Javier Milei. Los dirigentes insistieron en que la convocatoria realizada contó con un amplio acompañamiento del sector. Sobre el final, y cuidando el tono, insistieron en enviar un mensaje: “sin insultos, estamos dispuestos a conversar”, se dijo durante la exposición de los sindicalistas.
El gobierno, en tanto, hizo foco en las pérdidas económicas que produjo la paralización de múltiples actividades – hablan de 500 millones de pesos – aunque las primeras reacciones oficiales buscaron hacer notar que en las principales ciudades del país se observó una actividad considerable, pese a la huelga.












