Este miércoles 3 de julio se conmemoró el 46º aniversario de un hecho histórico que marcó la actividad citrícola de la región y puso fin a una orden del gobierno nacional, en plena dictadura militar, de destruir las plantaciones afectadas por la cancrosis y todas a su alrededor. En ese marco, se realizó un acto en la Asociación de Citricultores de Villa del Rosario, donde se descubrió un símbolo representativo de la lucha de los productores de aquella época en defensa de la citricultura. «La idea de todo esto era destruir la citricultura del NEA», sentenció Marcos Dal Mazo.

Al respecto, en diálogo con Villa del Rosario Net, el presidente de la Asociación de Citricultores, Marcos Dal Mazo, comentó que «ayer se conmemoraron 46 años de la lucha que llevó a que se reúnan los colonos y pongan un parate a la situación que se vivía en aquellos momentos con los cortes de plantas cítricas por la cancrosis». A su vez, recordó que «aquello fue un atropello a la citricultura, porque si los productores no hubieran intervenido, no sé que hubiese ocurrido con la actividad en nuestra zona».

«Realizamos un acto sensillo, del cual participó la presidente municipal (Vanina Perini), con la presencia de colonos que estuvieron en aquella lucha, quienes contaron lo que tuvieron que pasar y lo que se vivió aquel 3 de julio de 1978, y también se recordó a quienes ya no están físicamente entre nosotros», contó y mencionó que «se realizó el descubrimiento de un símbolo representativo de aquel día. Se trata de un palier, con el cual se puso fin a ese atropello, que está afirmado sobre dos pedazos de una de las plantas cítricas que fuera cortada por la cancrosis».

En ese sentido, el joven dirigente citríciola confió que «fue una propuesta que hace años tenía Rogelio ‘Kelo’ Percara y ni bien él me la planteó, tomamos la decisión con la comisión de la entidad poder llevarla adelante y que quede algo plasmado de aquella época». A ello agregó que «hay que recordar que dos años después de la mencionada fecha, se dio comienzo formal a la Asociación de Citricultores con la personería jurídica, así que consideramos que era muy importante hacer este reconocimiento porque fue el puntapié inicial para la creación de la institución».

En relación a qué fue lo que ocurrió el 3 de julio de 1978, Dal Mazo detalló que «los colonos venían sufriendo un atropello y había mucho enojo, ya que incluso se había producido hasta un fallecimiento por una crisis de nervios debido al corte de plantas en una quinta. El 3 de julio hubo una concentración de productores para oponerse a esta situación y uno de ellos arrojó el palier a las personas que venían con la orden de cortar las plantas, el cual pegó en la camioneta en la que se trasladaban. Después de eso, no volvieron más a la zona, por eso se lo recuerda como el fin de esa lucha». Y sostuvo que «el símbolo representa a una barrera, por eso se lo puso en forma atravesada, con lo cual los productores pusieron un límite a esa situación».

Luego, señaló que ayer también estuvo presente el abogado que representó a los productores en aquella época, porque tuvieron que atravesar algunos problemas por la mencionada situación. Él contaba que en su momento tuvo varias reuniones con el padre Emilio Abecia, porque eran épocas complicadas, con un gobierno militar, así que fue una linda charla en la cual se recordaron muchas cosas que no todos las conocíamos, por ejemplo, por qué se cortaban las plantas».

Para finalizar, el titular de la Asociación de Citricultores aseguró que «la idea de todo esto era destruir la citricultura del NEA, porque había otros intereses en el NOA».