El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, confirmó que el Gobierno Nacional pretende que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le apruebe un monto de US$20.000 millones para la Argentina.

La Argentina ha solicitado un préstamo de u$s20.000 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI), según confirmó este jueves el ministro de Economía, Luis Caputo. Aún se espera la aprobación final del organismo para que la solicitud sea oficial.

El anuncio del monto solicitado se produjo luego de una conversación entre Caputo y la directora del FMI, Kristalina Georgieva, con el objetivo de calmar la creciente tensión en los mercados cambiarios. Caputo subrayó la relevancia de contar con estos respaldos y afirmó que no está preocupado por la volatilidad del mercado.

En la noche de ayer, el presidente Javier Milei se reunió con el ministro Caputo para analizar la situación económica del país.

La semana pasada, la agencia Bloomberg informó que este martes tendría lugar una reunión informal entre el equipo técnico de Argentina y el directorio ejecutivo del FMI. Esta reunión fue interpretada como un paso clave hacia la firma de un acuerdo preliminar, conocido como un «staff-level agreement», que permitiría un nuevo programa de asistencia financiera. Según fuentes citadas, el FMI evalúa un acuerdo que podría incluir facilidades extendidas por cuatro años, con un monto cercano a los 15.000 millones de derechos especiales de giro (DEG), equivalentes a unos 20.000 millones de dólares.

Fuentes oficiales del FMI confirmaron la reunión y detallaron: «El equipo técnico del Fondo está manteniendo consultas con el Directorio Ejecutivo. Las conversaciones sobre un nuevo programa respaldado por el Fondo están avanzadas y en el marco de nuestros procesos internos habituales».

Días atrás, la falta de claridad sobre la continuidad del esquema de «crawling peg» generó incertidumbre en los mercados. El ministro Caputo no ratificó este sistema de devaluación gradual, lo que alimentó rumores de que el FMI podría exigir ajustes cambiarios como condición para alcanzar un nuevo acuerdo. Este panorama causó movimientos en el mercado, con operaciones de desarme de «carry trade» y una fuerte suba de los dólares alternativos.

Este lunes, el dólar blue cruzó la barrera de los $1.300, un valor no registrado desde septiembre del año pasado. En los últimos días, el Banco Central tuvo que vender más de u$s1.300 millones para evitar que la brecha entre el tipo de cambio oficial y los alternativos se ampliara aún más.

 

A pesar de la volatilidad, el Gobierno mantiene una actitud optimista respecto a la marcha de las negociaciones con el FMI. Fuentes cercanas al organismo confirmaron que «el equipo técnico del Fondo está manteniendo consultas con el Directorio Ejecutivo» y que las negociaciones están «avanzadas». También destacaron que las conversaciones se desarrollan en el marco de los «procesos internos habituales».

 

El respaldo internacional ha sido clave para el Ejecutivo. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, expresó públicamente su apoyo al pueblo argentino luego de una conversación telefónica con Milei, señalando que «el pueblo argentino siempre podrá contar con el apoyo de Francia». Aunque no se ha confirmado oficialmente, se estima que también se han mantenido conversaciones con otros países, como Italia y Estados Unidos, para obtener respaldo en el FMI.

El apoyo internacional a la Argentina, especialmente de países con influencia en el FMI como Estados Unidos, Italia, y Francia, ha sido un factor importante en las negociaciones. A nivel personal, el presidente Milei mantiene buenas relaciones tanto con la primer ministra italiana, Giorgia Meloni, como con el presidente estadounidense, Donald Trump, lo que podría facilitar el respaldo de estos países en el FMI. De esta forma, se estima que Argentina podría contar con el apoyo de naciones clave como Estados Unidos, China, Alemania, Italia, Francia y Japón.

 

Aunque la Casa Rosada mantiene un hermetismo absoluto sobre los detalles de las negociaciones, las fuentes cercanas a las conversaciones expresan que hay «tranquilidad y confianza», lo que genera expectativas de una resolución favorable en breve.

 

El futuro de la política cambiaria podría depender del acuerdo con el FMI. Aunque el presidente Milei aseguró que el acuerdo estaría listo para mediados de abril, algunos medios oficiales no descartan que la fecha se extienda hasta finales de mes. Sin embargo, el acuerdo técnico podría anunciarse antes, lo que despejaría la incertidumbre sobre las políticas cambiarias.

 

A pesar de la volatilidad reciente en los mercados, el Gobierno sigue confiando en que el nuevo programa de asistencia se concretará, con un financiamiento importante. Argentina podría recibir al menos u$s13.000 millones del acuerdo firmado durante el mandato de Mauricio Macri. Además, se estima que el país necesitaría entre u$s15.000 millones y u$s20.000 millones debido al pago de la deuda externa y la falta de refinanciamiento.

El acuerdo con el FMI no implicará la eliminación inmediata del cepo cambiario, tal como ha explicado el ministro Luis Caputo en varias ocasiones. Para que esto suceda, el Gobierno deberá cumplir con tres condiciones: reducir la tasa de inflación a niveles internacionales, lograr que la Base Monetaria coincida con la Base Monetaria Amplia y resolver el problema del «stock» del Banco Central.

 

En cuanto a la cuestión fiscal, el Gobierno parece tener menos problemas, ya que ha planteado un programa más estricto que el originalmente exigido por el FMI. Además, la administración de Milei está alineada con las reformas estructurales que el Fondo impulsa, tales como las reformas laborales y previsionales.

 

El aspecto más complejo de las negociaciones sigue siendo la cuestión cambiaria. Los técnicos del FMI han sugerido que es necesario acumular reservas en el Banco Central y que el tipo de cambio oficial debe estar en un nivel de equilibrio. Además, el FMI no está a favor del esquema de «dólar blend», que involucra un 20% de las exportaciones liquidadas a través de los mercados financieros.

 

Es probable que el nuevo acuerdo con el FMI contemple un sistema de bandas cambiarias, que permitiría mayor flexibilidad, pero manteniendo el dólar como referencia. En los últimos años, el FMI ha cambiado su enfoque y permite intervenciones oficiales en el mercado cambiario, aunque estas son limitadas. Así, es posible que se fijen bandas cambiarias inicialmente estrechas que se amplíen con el tiempo, sin que esto implique una corrección significativa en el tipo de cambio. (Con información de Ambito)