Un informe privado reveló que el 23% destinará el Sueldo Anual Complementario a cancelar obligaciones financieras, más del doble que el año pasado, en un contexto marcado por inflación, morosidad y pérdida de poder adquisitivo.

El tradicional destino del aguinaldo volvió a mostrar un fuerte cambio en los hábitos económicos de los argentinos. Según un relevamiento de la consultora Focus Market, cada vez más personas utilizarán el Sueldo Anual Complementario para cancelar deudas y afrontar compromisos financieros, dejando en segundo plano el consumo y las compras.

El informe indicó que el 23% de los argentinos destinará el aguinaldo al pago de obligaciones financieras durante el primer semestre de 2026, un dato que representa un crecimiento de 14 puntos porcentuales respecto al mismo período del año pasado.

La situación refleja el impacto de la inflación, las altas tasas de interés y la pérdida del poder adquisitivo sobre la economía cotidiana de los hogares.

El endeudamiento cambió las prioridades

El economista y director de Focus Market, Damián Di Pace, explicó que el escenario económico del último año provocó una fuerte reconfiguración en el uso del ingreso extra que representa el aguinaldo.

Según sostuvo, durante el segundo semestre de 2025 se combinaron una aceleración inflacionaria, subas en las tasas y una caída del poder de compra de los salarios, factores que impulsaron el crecimiento de la morosidad.

 

“Muchos van a tratar de compensar lo que implica la mora”, señaló Di Pace al analizar el comportamiento financiero de las familias.

En junio de 2025, apenas el 9% utilizaba el aguinaldo para cancelar deudas. Ahora, ese porcentaje trepó hasta el 23%, marcando uno de los cambios más notorios en los hábitos de consumo recientes.

Refinanciaciones y presión financiera

El informe también advirtió que el aumento del endeudamiento impactó directamente sobre bancos y billeteras virtuales, que comenzaron a implementar procesos de refinanciación y reestructuración de créditos para intentar recuperar parte de los fondos prestados.

Di Pace explicó que muchas entidades financieras prefieren renegociar condiciones antes que avanzar con esquemas de intereses punitorios imposibles de afrontar.

“Si vos seguís cobrando intereses punitorios, se hace inviable hacia futuro”, sostuvo el economista.

Aunque indicó que el nivel de mora dejó de crecer en las últimas semanas, reconoció que las dificultades para recuperar créditos siguen presentes dentro del sistema financiero.