Este viernes, se llevó a cabo en la unidad militar de la ciudad de Chajarí el acto en conmemoración del Bicentenario del Regimiento de Caballería de Tanques 7 «Coraceros Coronel Ramón Estomba». En representación de Villa del Rosario, estuvo presente el concejal Mauro Borget.
“Pocas veces en la vida de una institución se conjugan el peso de la historia, la emoción del reencuentro y la certeza del deber cumplido, como en el día de hoy (…). Este regimiento nació con el calor de la necesidad de hacer frente a la guerra contra el imperio de Brasil y asegurar la frontera interior de la provincia de Buenos Aires (…), dijo sobre el comienzo de su discurso el teniente coronel Martín Bilibio, actual jefe del Regimiento de Chajarí.
“Hablar del Coronel Estomba es hablar del coraje indomable de la caballería, un guerrero de la independencia, un hombre que llevó en su pecho las medallas del honor y en su mente la visión de una nación unida y fuerte (…) agregó.

Y prosiguió: “Nos legó algo más que un nombre, nos legó una doctrina particular, el valor ante la adversidad y la entrega sin pedir nada a cambio. Su espíritu camina hoy entre nuestras filas, recordándonos que el uniforme que vestimos no es una prenda más, sino la herencia de aquellos coraceros que lo dieron todo por la libertad americana”.
“La historia del regimiento nos enseña que las grandes instituciones no se forjan solamente en la victoria sino también en la capacidad de sobreponerse en la adversidad (…). Por estas cuadras han pasado miles de almas (…). A los oficiales y suboficiales del pasado, nuestro eterno respeto por haber mantenido encendida la llama de la tradición. A los soldados de todas las épocas, nuestro reconocimiento más sincero (..), cada uno de ustedes dejó un pedazo de su corazón en este suelo y este bicentenario les pertenece por derecho propio” añadió el actual jefe.
Para la ciudad de Chajarí, tuvo palabras de agradecimiento: “La historia estaría incompleta si no habláramos de este rincón entrerriano que nos adoptó (…). Chajarí no es solo una ciudad que alberga a nuestros cuarteles, es nuestro hogar, nuestras familias caminan sus calles, nuestros hijos crecen en sus escuelas y nuestras vivencias se entrelazan con los de cada vecino. Hoy ese vínculo constituye uno de los mayores patrimonios de esta humanidad, porque cuando un pueblo siente como propio a su regimiento y el regimiento siente como propio a su comunidad, nace una relación que trasciende generaciones (…)”
Sobre el final de sus palabras, expresó: “Cumplir 200 años es un honor reservado a pocas instituciones (…). El pasado nos contempla con ojos de exigencia y el futuro nos espera con desafíos que demandan lo mejor de nuestras capacidades”.

Historia del Regimiento de Caballería de Tanques 7












