Hay seres que, sin decir una sola palabra, dejan una huella imborrable. Así es «Sandalio», el querido perro que, con su nobleza y compañía incondicional, se ganó el cariño de generaciones de estudiantes, docentes y vecinos de Villa del Rosario.

El artista plástico César Reniero plasmó esa historia en un mural realizado en la Escuela Secundaria Nº 2 «Sandalio Olivetti», transformando una pared en un símbolo de identidad, pertenencia y afecto.

«Sandalio» no es solo un perro; es parte de la vida cotidiana de la escuela y de la comunidad. Siempre dispuesto a recibir a quienes llegan, presente en los actos municipales, festividades y cada encuentro que reúne a los vecinos, se convirtió, con el paso del tiempo, en un ciudadano más: un compañero fiel, leal y entrañable que representa los valores de cercanía, amistad y respeto.

Esta obra rinde homenaje a ese vínculo tan especial entre una comunidad y un ser que eligió acompañarla cada día. Un mural que invita a detenerse, sonreír y recordar que los gestos más sencillos son, muchas veces, los que dejan las marcas más profundas en el corazón.

«César Reniero; gracias por compartir tu magia y sorprendernos siempre, una iniciativa de la Dirección de Cultura que inmortaliza, a través del arte, una historia de amor, identidad y pertenencia que emociona a toda la comunidad», expresaron desde el gobierno local.