El senador nacional por Entre Ríos salió al cruce de un artículo publicado por el diario La Nación, en el que se planteaba un conflicto de intereses entre su actividad privada y el proyecto de reforma de la Ley de Tierras que impulsa el oficialismo.
A través de una extensa publicación en sus redes sociales, el legislador reconoció que es socio fundador y mayoritario de una empresa dedicada a la administración, asesoramiento y valorización de campos, aunque remarcó que esa información «es pública» y figura en su declaración jurada.
«Sí, tengo una empresa agropecuaria. No es ningún descubrimiento, es público «, sostuvo Benegas Lynch, al tiempo que señaló que hace más de dos décadas trabaja en el sector y que la firma presta servicios tanto a clientes argentinos como extranjeros.
Explicó además que decidió responder a la publicación porque, según afirmó, algunas notas periodísticas fueron realizadas «con mala fe» al vincular su actividad empresarial con el proyecto legislativo.
Qué propone la reforma
El diputado explicó que el capítulo referido a tierras forma parte del proyecto denominado «Inviolabilidad de la Propiedad Privada», que, según indicó, busca modificar la actual Ley 26.737.
De acuerdo con su explicación, la iniciativa establece la prohibición expresa para que Estados extranjeros, empresas estatales extranjeras y fondos soberanos adquieran tierras rurales en la Argentina, incluyendo mecanismos de control indirecto o mediante sociedades interpuestas.
Al mismo tiempo, propone eliminar las restricciones para la inversión privada extranjera en la compra de campos.
«Se cierra la puerta que había que cerrar, la de los Estados extranjeros, y se abre la que nunca debió cerrarse, la del argentino que quiere vender su campo y elegir a quién», expresó.
Críticas a la legislación vigente
Benegas Lynch cuestionó el régimen establecido por la Ley de Tierras al sostener que «no frenó ninguna invasión» y aseguró que mientras se limitaba la adquisición de campos por parte de privados extranjeros, se otorgaban concesiones a empresas vinculadas con Estados extranjeros.
También afirmó que la normativa vigente redujo la demanda de tierras rurales y afectó el valor patrimonial de los propietarios argentinos.
En ese sentido, señaló que países como Uruguay, Australia y Estados Unidos no establecen cupos para compradores privados según su nacionalidad, sino que centran los controles sobre la participación de Estados extranjeros.
Beneficio personal
Respecto de las críticas sobre un eventual beneficio para su actividad empresarial, el legislador sostuvo que el proyecto no contiene disposiciones específicas que favorezcan a su empresa.
«Mi empresa es parte del sector. Un beneficio general no es un privilegio particular: no hay en esta ley una sola línea escrita para mi empresa, ni un permiso que yo obtenga y otro no», afirmó.
Finalmente, Benegas Lynch aseguró que continuará acompañando iniciativas que, según manifestó, promuevan la inversión privada y el desarrollo del sector productivo, y afirmó que está dispuesto a debatir el contenido del proyecto «con quien quiera discutirlo».















