Se trata de un extraordinario incremento en el precio de la energía para potencias superiores a los 300 kW, los llamados GUDIs (Grandes Usuarios Distribuidos), una franja que abarca especialmente a grandes empresas, como Baggio, Arroz Dos Hermanos, Litoral Citrus y Frigorífico Central Pampeana, entre otras, y también a organismos como el Ente Descentralizado de Obras Sanitarias, que destina la energía a su estación de bombeo de agua potable en San Carlos.
Según pudo saber El Entre Ríos, en el caso puntual del EDOS, los valores de las últimas cuatro facturas por energía –todas aún sin pagar- exponen una mayúscula multiplicación de sus costos. Para afrontar consumos que no se han elevado, en junio la factura fue de un poco más de 130 millones de pesos; en julio pasó a más de 240 millones y en Agosto superó ampliamente los 300 millones. Y, según surge del cuadro tarifario, todo indica que la suba aún no ha llegado a su techo y habría un nuevo salto en la próxima facturación.
¿Qué está pasando? La clave pasa exclusivamente por un salto en el precio estacional de la energía para usuarios con potencias mayores a 300 kW, que no es fijado ni por ENERSA ni por las cooperativas entrerrianas, sino que lo estipula Nación, a través de CAMMESA.
Un informe de la compañía que administra el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) explica que los costos de generación se dispararon con la llegada del invierno. Dice que durante los meses más fríos aumenta de manera significativa el consumo residencial de gas natural, lo que reduce la disponibilidad de ese combustible para generar electricidad. Ante ese escenario, el sistema debe recurrir a fuentes de energía más costosas, como gas natural licuado (GNL), gasoil, fuel oíl o carbón, lo que impacta directamente sobre el precio de la energía.
Aunque CAMMESA se preocupa por aclarar que esta situación no representa una “anomalía”, sino una característica estructural del sistema eléctrico argentino, donde históricamente los costos de generación aumentan entre mayo y septiembre debido a la mayor demanda energética y a la necesidad de utilizar combustibles alternativos, para muchas empresas se trata de una situación límite.
En Entre Ríos, uno de los sectores que encendió primero las luces de alarma y pidió ayuda al gobierno provincial fue el maderero. En un encuentro con el gobernador Rogelio Frigerio, las industrias madereras pusieron sobre la mesa los aumentos en la energía registrados en los últimos cuatro meses, que han alterado “significativamente la estructura de costos de los aserraderos”, según publicó el área de prensa del gobierno provincial.
Es tan real el crítico escenario que el ministro de Desarrollo Económico, Guillermo Bernaudo, no dudó en reconocerlo: “El problema es claro, existe, está a la vista. El reclamo del sector forestal en término de energía es realmente válido”.
Al otro lado del río Paraná, la preocupación es muy parecida y también se ha expresado sin demasiados eufemismos. “Vamos a llevar una advertencia al Gobierno nacional para rever esta medida y poder atenuar el pago de estas facturas. Nos preocupa porque algunas empresas pueden quedar en el camino”, dijo, sin vueltas, un ministro santafesino, tras escuchar a empresarios de esa provincia.
“A la fiesta hay que pagarla”
Enrique Agosti, de la reconocida firma concordiense Arroz Dos Hermanos, admitió que su empresa es una de las afectadas por el fuerte aumento en el precio de la energía.
En diálogo con el programa Despertá con Nosotros, por Oíd Mortales Radio, Agosti contó que tuvo la oportunidad de hablar con la secretaria de energía de la Nación, con autoridades provinciales y también con representantes de la Cooperativa Eléctrica, y explicó que el incremento surge de la aplicación del “cargo GUDI (Grandes Usuarios Distribuidos) por la Resolución 976”.
Agosti lamentó que en marzo pasado su empresa no hubiera cambiado la modalidad de contratación entrando al mercado mayorista, lo que le habría permitido acceder a un precio más estable. “Lo único que nosotros nos podemos criticar internamente, que esto nos agarró de sorpresa, porque nosotros, cuando llegó el momento en marzo, que podíamos entrar al mercado mayorista, y la energía spot rondaba creo que 30 dólares menos o una cuestión así… resolvimos seguir comprando la energía spot a nuestros proveedores”, explicó.
Poniéndole cifras al salto en los valores, precisó: “En su momento, rondaba los 5.000.000, después pasó a 30.000.000 y en el tercer mes subió a 100.000.000”. “Esta última factura que estamos pagando, que se está venciendo el 18, en un medidor, el de 697 kilowatts, pasó a valer 95000 dólares”, detalló.
Por último, Enrique Agosti reflexionó sobre la situación: “la verdad que tenemos que asumir que a la fiesta hay que pagarla.
– ¿Y cuál es la fiesta en este caso?
-No haber hecho inversiones en el sector, en la matriz de energía; particularmente, haber subsidiado. Yo creo que todo eso se paga. La luz, hay que acostumbrarse, es un servicio esencial y hay que pagarlo.















