El desencadenante del reclamo fue la confirmación de que uno de los sanatorios privados de la ciudad dejará de prestar servicios a los jubilados de dicha obra social. Esta medida implica que los casos de menor complejidad son derivados al Hospital Felipe Heras, mientras que las situaciones más graves deben ser absorbidas por el Hospital Delicia Concepción Masvernat.
Muchiutti advirtió que la medida provocará un colapso en la atención del sistema público: «La desidia de quienes deben administrar hará que se recargue aún más los dos hospitales de la ciudad». Asimismo, alertó sobre el impacto directo en los pacientes más vulnerables: «Dentro de la emergencia, los adultos mayores en situación crítica seguramente no serán los primeros en recibir la atención debida, no por mala voluntad, sino por saturación de los espacios físicos y de recursos humanos».
En su escrito, el sacerdote desligó de la responsabilidad a los profesionales que atienden diariamente a los abuelos en el primer nivel de atención: «Tampoco se le puede transferir la responsabilidad a los médicos de cabecera cuando una situación exige un traslado a un efector de mayor complejidad. Hacen lo que pueden».
En un duro diagnóstico sobre el estado actual del sistema sanitario y la atención a la tercera edad, señaló que «lo que está ocurriendo, que viene de arrastre, se llama DESHUMANIZACIÓN. La persona ya no es considerada como tal sino un engranaje, que si no produce queda fuera del circuito».
Frente a ello, reclamó «respuestas humanizadas y urgentes» y remarcó que «la burocracia y los intereses políticos e ideológicos no pueden ganar la partida a una sociedad que busca, desde diferentes sectores, ponerse de pie y cuidar a los más débiles».
El referente pastoral dirigió un mensaje explícito a los responsables de la obra social en los distintos niveles de gobierno: «A las autoridades de PAMI en la Provincia o en la región o en la nación, donde corresponda: desde las oficinas donde ejecutan planes e ideas, favor de poner MÁS CORAZÓN EN ESAS MANOS».
Finalmente, instó a dar una solución inmediata para evitar mayores padecimientos en la población anciana de la capital del citrus: «Resuelvan pronto en Concordia y en los lugares que sea necesario la ATENCIÓN DIGNA, HUMANIZADA Y DE CALIDAD a nuestros mayores y personas bajo el cuidado de ustedes. Ellos dieron mucho para nuestra patria. No los dejemos vegetar en un pasillo frío sin atención».
A modo de cierre, el párroco alentó y aseguró su acompañamiento espiritual a todos los agentes de salud que desempeñan sus tareas con compromiso en la ciudad.















