
Fieles de las comunidades parroquiales de las cuatro zonas que integran la diócesis viajaron hasta el Centro Mariano Diocesana, allí donde se encuentra entronizada la imagen histórica de la patrona, reportó el Servicio de Información y Comunicación de la Diócesis.
«Con María peregrinamos a un nuevo Emaús» fue el lema que animó este tiempo de gracia, durante la novena de preparación y en la celebración de la solemnidad. La jornada se transformó en un testimonio vivo de comunión y del camino de fe compartido por esta Iglesia particular, informaron.

Reunidos en torno a la mesa de la Eucaristía, los peregrinos participaron de la Santa Misa oficiada en el anfiteatro municipal y presidida por el obispo diocesano monseñor Gustavo G. Zurbriggen, y concelebrada por gran parte del presbiterio diocesano.













