El ingeniero Ciro Mastandrea, del INTA Concordia, analizó la situación de la actividad forestal y señaló que la baja del mercado interno afecta a productores e industrias.

El sector forestal de Entre Ríos atraviesa un período de baja demanda, menor producción y dificultades para sostener el nivel de actividad, según explicó el Ingeniero Ciro Mastandrea, responsable del Departamento Forestal del INTA Concordia.

En diálogo con Diario Río Uruguay, Mastandrea sostuvo que la forestación “no escapa a la realidad de otros sectores, está sobreviviendo, muy frenado y con muy poca demanda, tanto de la parte primaria, que es la madera en rollo de los forestadores, como la parte industrial”.

El especialista indicó que afortunadamente, pese al contexto, “no ha habido un gran cierre de empresas” y explicó que “más o menos se mantiene la misma cantidad, pero trabajando con menos turnos y con muy poca producción”.

La caída del mercado interno

Mastandrea explicó que la producción forestal de Entre Ríos y la región estuvo históricamente orientada principalmente al mercado interno, pero actualmente “está muy, muy frenado”. No obstante, señaló que comenzaron a aparecer algunas posibilidades de comercialización hacia otros países.

El responsable del Departamento Forestal del INTA Concordia indicó que “se abrió el mercado de exportación regional, a México, a Colombia, a Uruguay y con eso se sobrevive un poco”. Sin embargo, aclaró que esa alternativa todavía no representa el principal destino de la producción regional.

Mastandrea sostuvo que la situación está directamente relacionada con el comportamiento de la construcción y “hoy en Argentina, hay pocas obras públicas y privadas”. Según afirmó, esa disminución afecta “en gran medida” a la mayoría de los aserraderos.

Menor producción y menos aserraderos

El ingeniero detalló que “el 80-70% de nuestros aserraderos producen madera de bajo valor” y precisó que se trata principalmente de productos destinados “para cajones, para embalajes, para construcción, para encofrados”. Según explicó, esos productos dependen especialmente del movimiento del mercado interno.

Mastandrea también se refirió a la producción de pallets y su relación con otras cadenas productivas. “En la pandemia también fue uno de los productos que tiró de la cadena forestal, porque cada alimento que se mueve en el país, lo hace con un pallet” y, en ese entonces, “se dejó dentro todo el tiempo”. Sin embargo, sostuvo que actualmente “eso hoy también está bastante frenado”.

En cuanto a la cantidad de establecimientos, recordó que “en el censo 2015 se registraron 178 aserraderos” en la región. Luego explicó que un muestreo realizado a comienzos de este año mantenía aproximadamente ese número, aunque estimó que podrían haber detectado “unos 10 o 15 aserraderos cerrados”, por lo que calculó que existen “160 aserraderos más o menos hoy”.

Aprovechar toda la materia prima

Frente a este escenario, Mastandrea señaló que una de las alternativas pasa por diversificar la producción y aprovechar de manera más eficiente la madera. “Cuando un rollo o una troza del bosque entra al aserradero, sólo el 50% se convierte en tablas”, explicó.

El especialista detalló que el otro 50% corresponde a lo que actualmente se denomina subproductos, entre ellos “el chip, el serrín, costaneros”, y sostuvo que “hay que ser muy eficientes en colocar esos materiales”. En ese sentido, destacó que Entre Ríos cuenta con dos plantas de tableros que utilizan esos subproductos.

Mastandrea agregó que también existen industrias vinculadas con la avicultura que utilizan esos materiales para cama y que parte de los subproductos se está destinando a la generación de energía. “Lo están convirtiendo mucho a partir de biomasa, quemando el chip para producir energía, ya sea calor o sea electricidad”, explicó.

Menos plantaciones y cambios en las especies

En relación con la superficie forestada, Mastandrea señaló que unas “140.000 o 150.000 hectáreas se mantienen en práctica desde hace 10 años en Entre Ríos”. Sin embargo, advirtió que actualmente existe una menor demanda de semillas y una disminución en el movimiento vinculado con nuevas plantaciones.

El ingeniero sostuvo que “hay poca demanda de la industria” y vinculó esa situación principalmente con el comportamiento del mercado. También explicó que una ley de 1980 establecía subsidios y beneficios fiscales para la actividad, pero que actualmente “está solo con los beneficios fiscales”.

Mastandrea afirmó que “es principalmente el factor mercado” el elemento que está condicionando las nuevas plantaciones y señaló que, de cara a la campaña de plantación de 2027, “no está habiendo mucho movimiento tampoco, porque no hay el deseo por ahora para plantar nuevamente”.

La principal especie en Entre Ríos

Respecto de las especies plantadas en la provincia, Mastandrea informó que “en Entre Ríos el pino desapareció prácticamente y hoy es todo eucalipto”. El especialista explicó que «hay más sauces y álamos” y señaló que el pino actualmente tiene una presencia reducida.

Mastandrea destacó finalmente la particularidad del eucalipto producido en la región y aseguró que “siempre está asociado a la pasta celulósica y Argentina es una de las pocas regiones que lo procesa para madera, para la industria de aserradero”.

Según sostuvo, esta característica genera interés internacional, aunque también plantea el desafío de desarrollar mercados externos para una madera que, “en el mundo”, es menos conocida como producto aserrado que el pino.