Carlos Alejandro Cabaña de 42 años y Simón Maximiliano Agustín Klein de 24, un conocido influencer cordobés, fueron detenidos durante el fin de semana por disposición del Juzgado Federal de Concordia, en un operativo policial realizado sobre la Ruta Nacional 14, a la altura del puesto caminero de Paso Cerrito, en el departamento Federación. En el vehículo en el que se trasladaban, un Volkswagen Suran, la Policía encontró 38.005 comprimidos de Rohypnol ocultos en distintos sectores.
Tanto Klein como Cabaña fueron indagados este martes 13 de octubre por el Juzgado Federal de Concordia y se les atribuyó el delito de contrabando de importación de drogas y transporte de drogas.
De acuerdo a lo que pudo saber Concordia Policiales, ambos continuarán detenidos mientras la Justicia Federal resuelve su situación procesal.

La investigación apunta a que los comprimidos habrían sido adquiridos en Brasil y tendrían como presunto destino, al menos, la ciudad de Villa Carlos Paz, donde residirían los detenidos. Según pudo saber Concordia Policiales, ambos habían ingresado a Brasil el pasado 29 de septiembre y regresaron a la Argentina el 10 de octubre, cuando fueron interceptados durante el operativo vehicular.
El procedimiento se llevó adelante por disposición del Juzgado Federal de Concordia, a cargo de la doctora Analía Ramponi, con la intervención del secretario penal Alan Bergdolt.
Además de los 38.005 comprimidos, los efectivos secuestraron el Volkswagen Suran en el que era transportada la droga y tres teléfonos celulares. Posteriormente, se realizaron allanamientos en domicilios de Villa Carlos Paz, donde se secuestraron otros dispositivos electrónicos y documentación que estaría relacionada con la causa.

El uso del Rohypnol
El Rohypnol, nombre comercial del flunitrazepam, es un sedante que puede producir somnolencia, pérdida de coordinación y amnesia. También se ha consumido en ámbitos recreativos, como fiestas y raves, donde sus efectos pueden provocar una importante disminución de la capacidad de reacción de quienes lo consumen.
Además, se lo conoce como “la droga del abuso sexual” o “la droga de las violaciones”, debido a que sus efectos incapacitantes y amnésicos pueden ser utilizados para facilitar delitos, en particular agresiones sexuales.












