La fiscalía de Federación cuestionó la decisión judicial y avanzó con una apelación. La madre permanece internada bajo custodia policial y continúan las pericias en una causa que sigue en investigación. Para la fiscal, se trató de un hecho calificado como “aberrante”.
La causa por la muerte de Luana Cabral en Federación sumó nuevos movimientos judiciales: la fiscalía apelará la liberación del padre Raúl Cabral (42), mientras que la madre Noelia Moretti (40) continuará detenida en el hospital local, bajo custodia policial, por 30 días.
La fiscal Josefina Penón confirmó que no comparte la decisión del juez de Garantías, Sergio Rondoni Caffa, quien otorgó la libertad al hombre con medidas sustitutivas, por lo que avanzará con una apelación para revertirla.
En paralelo, la situación de la madre es considerada crítica. Según se informó, no pudo ser indagada como imputada debido a su estado psicoemocional.
Por este motivo, la Justicia dispuso prorrogar su detención mientras permanece internada y con custodia policial en el hospital San José, donde recibe tratamiento médico hasta una nueva evaluación psiquiátrica.
La fiscalía indicó que aún restan numerosas medidas de prueba, lo que evidencia que la investigación continúa en pleno desarrollo.
Además, el cuerpo de la menor fue trasladado desde la morgue judicial de Concordia a la de Oro Verde para realizar estudios más exhaustivos que permitan determinar con precisión las causas de la muerte.
Un hecho calificado como “aberrante”
La fiscal precisó que el médico forense adelantó telefónicamente que la adolescente “llevaba aproximadamente un mes de fallecida” y que el cuerpo fue encontrado en un “estado de esqueletización avanzado”.

“Es un hecho que conmociona, que es aberrante por el estado en el que se encontró a una niña hipervulnerable. No solo por su condición de mujer, sino también por ser una niña que sufría una discapacidad que la hacía absolutamente dependiente de sus progenitores para poder sobrevivir”, analizó Penón.
Un caso bajo investigación
El expediente se encuentra bajo análisis por la gravedad de los hechos, en un contexto que sigue generando conmoción en la comunidad. La causa fue caratulada como “abandono de persona agravado por el vínculo, seguido de muerte”, mientras que ambos padres permanecen vinculados a la investigación.
Según se reconstruyó, la adolescente de 15 años, que padecía parálisis cerebral e hidrocefalia, fue hallada sin vida en su vivienda, donde habría permanecido durante semanas sin asistencia adecuada.
En el lugar, los investigadores detectaron condiciones de extrema precariedad, con presencia de cucarachas y moscas y un ambiente cerrado que dificultaba el acceso.

Testimonios y contexto familiar
El caso tomó mayor dimensión tras el testimonio de la hermana mayor, quien relató cómo se enteró de lo sucedido a partir de su hermano menor. De acuerdo a su declaración, el niño habría encontrado el cuerpo de la adolescente dentro de la vivienda.
«Mi amor, ¿qué pasó?», le preguntó Emilia. El nene le dijo algo que jamás pensó escuchar: «Mi mamá y mi papá estaban peleando. Yo entré a la habitación de Luana y la vi muerta. Mamá estaba muy preocupada porque no sabía cómo decirlo, dijo que la iban a llevar presa por asesinato».
La joven también describió antecedentes de conflictos familiares y situaciones de violencia, así como dificultades en el cuidado de la víctima en los meses previos.
Además, indicó que en las últimas semanas no le permitían ingresar a la habitación de su hermana, bajo el argumento de que padecía una enfermedad contagiosa.
«Cuando me dijo lo que vio le pregunté ‘¿vos no sabías mi amor?, ¿no entrabas a la pieza?’ Él me respondió: ‘no, mi mamá me prohibió entrar porque Luana tenía algo contagioso‘. Después me dijo que desde hacía tiempo que su mamá no le daba de comer a su hermana, que solo le daba de comer a él», recordó Emilia.
Protección del entorno familiar
En este contexto, la Justicia dispuso medidas de resguardo para el entorno familiar. El hermano menor de la víctima quedó al cuidado de una hermana mayor, con el objetivo de garantizar su protección.
Mientras tanto, la causa entra en una etapa clave, con pericias en curso y definiciones judiciales pendientes. La fiscalía busca avanzar en el esclarecimiento del hecho y determinar las responsabilidades en un caso que continúa bajo investigación.

Los vecinos del barrio veían una buena familia, con padres que luchaban para mejorar la vida de la pequeña Luana, quien tras una meningitis sufrió una parálisis cerebral. Hasta se habían hecho colectas solidarias para que a la nena la pudieran tratar médicos fuera del país con el fin de mejorar su salud. Pero lo que vivió Emilia fue muy diferente.















