Lo dio a conocer el ministro de Salud de Entre Ríos, Daniel Blanzaco, quien habló de la nueva herramienta de inteligencia artificial para orientar en cuestiones de salud mental y habló de la realidad de la provincia ante la problemática. Colón, San José, Federal y Chajarí son las ciudades con las tasas más altas de suicidio.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Blanzaco afirmó que “el tema de salud mental nos preocupa y nos ocupa desde el inicio de la gestión y por eso volvimos a darle la jerarquía de una Dirección General de Salud Mental, pero más allá de la situación particular de la provincia es algo que preocupa a nivel mundial”.
“La salud mental es uno de los temas principales que preocupa en todo el mundo y, obviamente, Argentina y América Latina no escapan a esa realidad. Lamentablemente en Entre Ríos tenemos una tasa elevada de suicidios respecto a la media del país, que está aproximadamente en 10 suicidios cada 100.000 habitantes y nosotros tenemos alrededor de 20 cada 100.000 habitantes, el doble”, puntualizó. El funcionario agregó que “hay diferencias, incluso, dentro de la provincia ya que en toda la costa del Uruguay tiene mayor incidencia, y el país que más tasa tiene en América Latina es Uruguay, lo cual es llamativo porque la cuenca del Uruguay, como incluso el sur de Brasil también, tienen tasa más alta incidencia de esta problemática”.
Sobre los motivos de esta situación, consideró que “es multifactorial, no hay una única causa, puede haber realidades específicas de la provincia, comparado con la Región Centro de Santa Fe y Córdoba, somos una provincia con otra situación financiera, con otro tipo de poblaciones con más ruralidad. También históricamente la tasa siempre fue más alta en personas mayores de 40 años, y hoy vemos que hay un aumento en jóvenes de entre 15 y 30. Seguramente los factores causales no son los mismos. Creo que hay una serie de factores que hay que analizar para poder abordarlos de distintos lugares y tratar de llegar a lo ideal que, obviamente, sería tener cero casos”. Asimismo, apuntó que “a partir de 2010 para acá, la curva fue aumentando progresivamente, no es una situación reciente tampoco este flagelo”.
De todos modos, aclaró que “el suicidio es un evento dramático, pero no es el único problema, hay muchos problemas de trastorno del ánimo, de depresión, de ansiedad, el consumo problemático, el tema del bullying en los chicos, el juego. Hay muchas cosas que ocurren y que no es algo tan crudo y visible como un evento de suicidio que es lo que siempre golpea más fuerte. Entonces hay que abordar todos esos puntos”.
En este marco, admitió: “Tal vez pecamos de no transmitir o informar más todo lo que viene trabajando la Dirección General de Salud Mental que el año pasado hizo 87 capacitaciones territoriales en distintos puntos de la provincia. Se trabaja mucho en conjunto con el Ministerio de Desarrollo, con el Consejo General de Educación, con la Policía; somos muchos los actores que trabajamos por una problemática que entra por distintas puertas y por la cual tenemos que tratar de tener una mirada en común”. “Uno de los pilares que tenemos de trabajo, y que siempre hago hincapié, es fortalecer la atención primaria de salud. Yo quiero que la gente vuelva a reconocer en su Centro de Salud más cercano el primer lugar donde pueda acudir y poder darle una respuesta. Y a veces esa respuesta no tiene que venir solamente del profesional médico, sino de distintos profesionales”, señaló.
Consultado respecto de la situación de los Centros de Salud, Blanzaco afirmó que “financieramente la provincia uno ya sabe la realidad y eso no escapa a los centros de salud y los hospitales, pero en general, más allá de las partidas, que a veces pueden no ser suficientes, siempre cuando hay necesidades puntuales las atendemos y trabajamos con partidas extraordinarias. Y en general estamos bastante bien y regulares con ese suministro de dinero”.
“Poder potenciar los servicios que se dan a través de los Centros de Atención Primaria para mí es muy importante, y una de las herramientas que estuvimos trabajando con la gente de Organización Panamericana de Salud (OPS) es algo que se llama MHGAP que es una capacitación corta, intensiva de tres días para profesionales no especialistas en salud mental, sino más bien para el médico generalista, el clínico, el pediatra, el agente sanitario, el enfermero, el que está en el Centro de Salud. Y son herramientas que permiten abordar esos temas en una primera línea de atención, incluso cuando hace falta medicar con una primera línea de terapéutica de medicamento, y saber cuándo tiene que derivar a tiempo a los pacientes que tienen más riesgo. Tenemos 208 Centros de Salud provinciales y 132 municipales, es decir que podemos tener mucho desarrollo territorial para abarcar este problema”, refirió.
En cuanto a las dificultades de las mayorías vulnerables para acceder a la atención psicológica, mencionó que “cuando uno ve en la provincia la distribución está mucho más concentrada en la costa del Paraná que en la costa del Uruguay, que es justamente donde a veces tenemos las tasas más altas de este evento. A eso lo estamos trabajando, queremos buscarle una alternativa para conseguir más profesionales que se acerquen a trabajar con nosotros en los centros de salud y hospitales de baja complejidad. Tenemos un mapa de las necesidades mínimas que tenemos en cada Departamento y yo creo que eso en breve vamos a poder darle una solución”. “Queremos asegurar a través de los entes públicos una atención mínima garantizada y tratar de bajar estos tiempos de espera. El tema de salud mental tiene una particularidad que no es una consulta clínica de algo sencillo que puede durar 10, 15 o 20 minutos; siempre lleva más tiempo, entonces entre el tiempo que lleva una consulta de este tipo y la baja cantidad de profesionales, explica un poco también los tiempos de espera para acceder a la atención”, aseveró.
Sobre esa baja cantidad de profesionales en los efectores públicos de la provincia, explicó que “hablando en términos de los especialistas en salud mental –psiquiatras y psicólogos- por habitante, no está tan mal porque hay casi 2.000 psicólogos en la provincia y 150 psiquiatras, de los cuales aproximadamente 39 son los que están en el sector público, entonces ahí es donde empieza un poco el problema. En el caso puntual de los psiquiatras, muchas veces sabemos que por las particularidades de la especialidad y por temas económicos, a veces se desarrollan en otro ámbito, en la justicia o en la parte privada. Por eso estamos trabajando en una alternativa para atraer a esos profesionales, puntualmente en las zonas donde más hace falta, como en la costa del Uruguay”.
Puntualizó que “las tasas más altas de suicidio están en Colón, San José, Federal, Chajarí. En Nogoyá sabemos que ha habido algunos casos e hicimos algún trabajo puntual en el hospital con la Dirección de Salud Mental y estuvimos hablando con unos chicos de una ONG para tratar de abordar el tema, sé que hay una demanda en los barrios en Nogoyá”.
Sobre la falta de lugares para tratar la problemática, Blanzaco referenció que “el que padece estos problemas o la familia que padece estos problemas, a veces se desbordan, y como también nos pasa a los profesionales porque uno puede aplicar todas las herramientas necesarias, pero, a veces, uno no tiene la respuesta esperada. El tema es tratar de asegurar los medios. En salud mental no tenés un órgano identificado enfermo, es mucho más complejo el tema, ni tampoco tenés una terapéutica única con la cual lo vas a curar. En general son problemas que se tratan, son problemas muchas veces crónicos, son problemas que la medicación simplemente ayuda a paliar los síntomas”.
En este contexto, brindó aclaraciones respecto de la aplicación «Ori» que lanzó el gobierno provincial y advirtió que “la inteligencia artificial es solamente una herramienta de contención. Es simplemente para tratar de llegar un poco más lejos y dar lineamientos de contención. Incluso es una herramienta que está dirigida a una población muy específica, es para familias, adultos y para el docente en su diseño original. Es para brindarle un marco de contención, un lineamiento de qué hacer ante una situación y enseguida ante cualquier riesgo te deriva a la línea 135 o a un efector de salud. Y por eso mi desvelo es poder potenciar los efectores para dar más servicio a través de los efectores”.
“La herramienta es orientativa, es una herramienta de contención, pero en ningún momento va a suplir el contacto del profesional con el paciente, o del agente de salud con el paciente. No está pensado para eso. Ori jamás te va a sugerir un tratamiento, es simplemente una herramienta de escucha, de contención y orientación; no te va a juzgar, va a detectar posibles signos de alarma y enseguida va a derivar a un efector”, sentenció.
Finalmente, sobre la gran cantidad de casos de suicidio en ámbitos de la policía de Entre Ríos, el ministro prefirió “no sectorizar el tema, creo que es la población toda la que está afectada por esto. Me parece que lo de la Policía resonó más, pero si uno lo pone en números crudos estadísticos, creo que es ínfimo en el total”.















