El jefe del cuerpo activo de Bomberos Voluntarios de Villa del Rosario, Pedro Cristaldo, y el bombero Mario Díaz se refirieron al incendio forestal desatado el pasado martes en estancia La Matilde, ubicada en colonia San Miguel, ejido rural de Santa Ana.
En diálogo con Villa del Rosario Net, Cristaldo dijo que «se trató un incendio muy grande y complicado para controlarlo». En ese sentido, contó que «en principio, nos trasladamos dos bomberos de nuestro cuartel y, al llegar al lugar, nos encontramos con un siniestro muy complejo y con varias dificultades para ingresar a trabajar. Cuando íbamos ingresando a la estancia se nos afectaba la visión debido al humo y, además, el intenso viento, que cambiaba de dirección en todo momento, provocaba que se generen distintos focos de incendio».
El siniestro, según se supo, habría consumido alrededor de 1000 hectáreas en la zona. Sobre ello, el jefe del cuerpo bomberil local confió que «hemos trabajado en incendios muy grandes, incluso en la misma zona, pero es la primera vez que nos toca combatir uno de estas dimensiones».
Luego, acerca de la gran colaboración que tuvieron durante el combate del fuego, manifestó que «la verdad es que la colaboración de los vecinos en estos casos es fundamental, desde el que te acerca una botella de agua hasta el que está a la par combatiendo el fuego. Por ello, estamos muy agradecidos con todos ellos, como también con las autoridades de los municipios de Villa del Rosario y Santa Ana, que hicieron sus aportes para el abastecimiento de agua y la asistencia de personal de salud».
Por otro lado, señaló que «estamos esperando que llegue la lluvia, tener un poco de alivio y descansar por estos días, porque somos pocos bomberos en nuestro cuartel y haber trabajado casi 20 horas seguidas en este incendio nos provoca mucho cansancio y agotamiento».
Por su parte, Mario Díaz indicó que «nos tocó una vez más actuar en una jurisdicción que, como muchos saben, no pertenece a nuestro cuartel, pero siendo bomberos voluntarios tenemos que acudir al lugar de forma solidaria y hacer nuestra labor lo mejor posible».
Consultado sobre la magnitud del siniestro, explicó que «era complicado ingresar porque había obstáculos como forestación cortada y el viento provocaba que vuelen chispas y se generen focos de incendio en otros sectores». A ello añadió que «hubo quintas y plantaciones de eucliptus quemadas, pero era imposible estar en todos los lugares, ya que cuando controlábamos en un punto, nos trasladábamos hacia otro, y cuando regresábamos al anterior, el fuego se había reactivado». Y recalcó que «tratábamos de priorizar a aquellas personas que llegaban y nos decían que sus viviendas estaban en riesgo, por eso nos movíamos rápidamente hacia esos sectores».
En relación a que el martes fue una jornada marcada por varios incendios forestales en la región, lo que complicaba tener apoyo de otros cuarteles del departamento, Díaz precisó que «lamentablemente había grandes focos de incendios en otros lugares de la región. La gente de la Regional 5 se comunicó con nuestro jefe para enviar refuerzos pero las complicaciones generadas por los siniestro hizo que fuera imposible».
Más adelante, al igual que su par, expresó que «estamos más que agradecidos con toda la gente que aportó su ayuda para combatir el fuego; a nosotros nos enorgullece mucho sentir esa colaboración. También agradecemos a todas las personas que acercaron sus donaciones para el cuartel y a la intendente Vanina Perini y su equipo de trabajo por habernos brindado la cena en la noche del martes».
Para finalizar, Cristaldo dejó un mensaje a la comunidad: «tenemos un cuerpo activo muy comprometido pero somos pocos y necesitamos que se sumen más bomberos, así que vale la oportunidad para recordar que estamos inscribiendo para el curso de aspirantes y sería importante que se anoten todos los interesados», resaltó y concluyó: «estamos muy orgullosos por nuestro trabajo y por el apoyo que recibimos de la gente de nuestra comunidad, así que muchas gracias a todos».












