Hugo Fochesatto, presidente de la Asociación de Citricultores de Villa del Rosario, expuso la preocupación que existe en el sector por la plaga de la mosca de los frutos.
En diálogo con Villa del Rosario Net, Hugo Fochesatto dijo que «estamos muy preocupados todos los que formamos parte de las asociaciones de citricultores, porque este problema sanitario nos viene afectando, comenzó bastante temprano y viene en crecimiento». A su vez, indicó que «la producción de este año viene muy adelantada debido a las lluvias, así que tenemos que hacer algo entre los productores para achicar la población de moscas».
En ese sentido, confió que «desde el año pasado venimos reuniéndonos, gestionando y presentando proyectos con INTA y Provincia, pero no tuvimos respuestas favorables, ya que como era un año político solamente hacían política para ellos mismos». A ello agregó que «antes de que asuman el 10 de diciembre, tuvimos reuniones con los nuevos funcionarios del Ministerio de Desarrollo Económico y de la Secretaría de Agricultura de la provincia, quienes se mostraron dispuestos y recibieron nuestros proyectos».
«Como primera opción hemos solicitado la fumigación aérea para bajar los niveles poblacionales de este insecto, porque sería de bajo impacto ambiental y sería la solución», comentó el titular de la Asociación de Citricultores local y añadió que «en la cuenca citrícola tenemos quintas abandonadas y productores que hacen el trabajo correcto y otros que no, así que la fumigación aérea sería la solución más rápida. El problema es que tenemos la ley provincial que nos impide estas aplicaciones, ya que se deben hacer a 3 kilómetros del ejido urbano y, en lo que respecta a galpones de pollos, ríos, espejos de agua y escuelas, se debe fumigar a 100 metros».
«Nosotros tenemos muchas escuelas rurales, pero planteamos que se puede fumigar ahora en vacaciones. Para eso necesitamos que se declare una emergencia sanitaria, por eso venimos presentando informes aunque no es fácil demostrar las pérdidas millonarias de producción que tenemos en toda la cuenca citrícola», recalcó.
Por otro lado, Fochesatto sostuvo que «la segunda opción que presentamos es el trampeo masivo, que tiene un costo de unos 18 millones de pesos, ya que son 50 tarjetas por hectárea en un área de 36 mil has., pero los números de la FeCiER y la Provincia no están dando para implementar esta propuesta». Asimismo, recordó que «actualmente tenemos el convenio del programa HLB que está activo y para tener los fondos para afrontar el combate de la mosca de los frutos habría que darlo de baja. Algunos productores proponían esta salida, pero en la FeCiER hay cinco asociaciones y no todos están de acuerdo con esto, ya que si se cierra el programa HLB hay que indemnizar a las 14 personas que están trabajando, y el mismo vence en febrero, así que no tenía sentido cancelarlo antes».
«La idea es achicar el programa de HLB, es decir seguir con 7 personas solamente, y así poder afrontar también lo de la mosca. Es la única manera, porque en la Provincia hay pocos fondos», señaló el dirigente citrícola y mencionó que «muchos productores nos preguntan ‘cómo no alcanza la plata’, pero cuando uno le muestra los números de los convenios y programas, van comprendiendo».
«Por los motivos explicados, entre las asociaciones hicimos un comunicado para que los productores se agrupen, hagan un manejo de la mosca con curas, tarjetas o manchoneo, es decir cualquiera de las buenas prácticas que hemos aprendido en tantos cursos que nos han brindado desde INTA y SENASA. Debemos trabajar más en conjunto y hacerlo al menos durante dos meses hasta que logremos concretar el plan para mosca con la Provincia», remarcó.
Por último, expresó que «esperamos que los productores tomen conciencia del problema que tenemos, porque lo saben, pero a veces lo minimizan realizando una sola cura con turbina pulverizadora, y en realidad deben mezclar otras prácticas para combatir este insecto y ser más unidos entre vecinos».












