En la tarde de este pasado lunes, en la localidad de San José de Feliciano, se llevó a cabo una consulta popular para conocer el proyecto de la obra de rehabilitación y reconstrucción de calzada de la rutas provinciales N° 1 y 2, con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y fueron varios los intendentes que no quedaron conformes con la futura obra, ya que los tramos que involucran a sus localidades, no se vieron contemplados.
Vanina Perini, Rogelio Zanandrea y Marcelo Borghesan, intendentes de Villa del Rosario, Santa Ana y Chajarí, fueron críticos con la situación, al saber que el tramo de la ruta N° 2, entre Chajarí y Santa Ana, no se encontraba en el proyecto de obra.
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En la tarde de este martes, a través de un comunicado, desde el gobierno provincial afirmaron que dicho tramo “será ejecutado con fondos propios de la provincia, según lo dispuesto en la reunión de gabinete de este martes”.
El senador provincial por Federación, Rubén Dal Molin, quien no estuvo presente en la reunión que se realizó en Feliciano, ahora manifestó: “El tramo de la Ruta 2 que no fue incluido en el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo se realizará con recursos provinciales. Esto implicó incluso modificar el programa de inversión que Vialidad Provincial tenía previsto para la red vial entrerriana, con el objetivo de avanzar con el llamado a licitación durante el corriente año”.
En ese sentido, precisó que la obra sería incorporada dentro del tramo 3 del plan de intervención de rutas, el cual sería rediseñado para incluir este sector considerado estratégico para la región. “El gobernador ya solicitó la revisión del proyecto y la actualización de costos, entendiendo que es una obra prioritaria para los entrerrianos”, remarcó.
Dal Molin aclaró además que la exclusión de este tramo del financiamiento internacional “no responde a una decisión política, sino a cuestiones técnicas que escapan a la voluntad del gobierno provincial”.
“¿Alguien puede creer que un gobernador puede excluir 15 kilómetros de una ruta por decisión propia, teniendo la posibilidad de incorporarlos en un crédito de esta magnitud? Es evidente que no se trata de una decisión política, sino de limitaciones técnicas del financiamiento”, sostuvo al oriundo de Chajarí, en clara defensa a Frigerio.
“La discusión es si rechazamos todo el proyecto —una de las posibilidades que se plantearon por la no inclusión de este tramo— y perdemos la oportunidad de concretar más de 180 kilómetros de rutas largamente postergadas, o si avanzamos con el financiamiento y buscamos alternativas para ejecutar los tramos que quedaron afuera” agregó.














